viernes, 12 de marzo de 2010

sala de esperas

Hoy perdí 3hs. de mi vida, mejor dicho me las robaron, como si fueran milésimas de segundos imperceptibles que no modifican a nadie.
Mientras estaba en la sala de esperas des-esperando a que el dentista se decidiera a sacarme la maldita muela de juicio que intentaba jugar al dominó con el resto de mi dientes, pensaba en el tiempo que perdemos esperando.
Seguramente el ególatra de mi dentista no pensó en las 5 idiotas que lo esperamos 1hs. en su consultorio hasta que por fin llegó, caminando como quien tiene que hacer tiempo porque está llegando temprano a un lugar.
Igual eso fue lo de menos, porque una mente piadosa podría pensar que algo le debe haber pasado para llegar tan tarde. El hecho que más bronca me da es que en su consultorio no existen los turnos, algo tan sencillo como llamar por teléfono y pedir que te reserven un día y horario para no tener que pasarte una tarde eterna esperando que cosa? Una muestra gratis? No! La única recompensa que recibís es una cara completamente demacrada, inflamada y un dolor que se acerca más a un castigo que a una recompensa.
Castigo por haber perdido tantas horas de mi vida? Pero si no era mi intención. Castiguen al maldito dentista que tuvo toda la culpa!
O quizás fue mi culpa por no haberlo prevenido y haberme olvidado un libro que me ocupe el tiempo? Tiempo que por más que intente, no voy a recuperar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario